Comprender la salud también es salud: el papel clave de la alfabetización sanitaria

5 min
14-ene-2026 12:24:14

Vivimos inmersos en un flujo constante de información sanitaria. Consultamos síntomas en buscadores, leemos titulares sobre nuevos tratamientos y utilizamos aplicaciones que prometen ayudarnos a cuidarnos mejor. Sin embargo, en medio de este exceso informativo, rara vez nos detenemos a plantear una cuestión esencial:
¿comprendemos realmente lo que leemos sobre nuestra salud?

La ciencia tiene una respuesta clara. Comprender bien la información sanitaria no es un detalle menor. Es un factor decisivo para tomar mejores decisiones, seguir tratamientos correctamente y evitar visitas innecesarias al hospital.

Alfabetización en salud: de habilidad individual a determinante estructural

Durante décadas, la alfabetización en salud (health literacy) se entendió como una capacidad básica del paciente: leer un prospecto, comprender una indicación médica o seguir una pauta terapéutica. Sin embargo, la evidencia científica actual ha superado esta visión reduccionista y sitúa la alfabetización en salud como un determinante estructural de los resultados clínicos, la eficiencia del sistema sanitario y la equidad en salud, en un contexto marcado por la creciente complejidad asistencial y la digitalización.

Hoy se define como un concepto multidimensional y dinámico, que integra habilidades cognitivas, sociales y emocionales, así como factores como la motivación, la autoeficacia y la capacidad de interactuar con el sistema sanitario. La investigación muestra que esta capacidad no es estable, sino que puede fluctuar según la situación clínica y emocional -dolor, estrés o carga informativa-, independientemente del nivel educativo o de la formación académica de la persona.

Desde un enfoque operativo, la alfabetización en salud se describe en tres niveles:

  1. Funcional: comprensión básica de la información.
  2. Interactiva: capacidad de participar activamente en las decisiones.
  3. Crítica: el nivel más avanzado y transformador.

Mientras que los dos primeros niveles son fundamentales para navegar en el sistema, es el tercer nivel el que contiene el poder de transformar la salud tanto a nivel individual como comunitario.

La evidencia más reciente amplía este marco e incorpora dimensiones como la navegación del sistema sanitario y la adaptación a entornos digitales complejos. Así, la alfabetización en salud deja de entenderse como un atributo exclusivamente individual para convertirse en una propiedad emergente de la interacción entre personas, información y sistemas sanitarios.

El desafío digital: cuando la información no siempre informa

La transformación digital ha redefinido radicalmente la forma en que pacientes y profesionales acceden a la información sanitaria. Hoy, la mayoría de la información sanitaria llega a través de pantallas. Buscadores, redes sociales, aplicaciones móviles. Esto tiene una ventaja enorme: el acceso es inmediato. Pero también un riesgo claro: no toda la información es correcta, ni está pensada para todos los públicos.

La alfabetización digital en salud se ha convertido en una pieza clave. Hay que saber distinguir información rigurosa de desinformación, algo especialmente relevante en temas sensibles como vacunas, enfermedades crónicas o salud mental.

La alfabetización digital en salud no consiste solo en saber usar tecnología. Implica:

  • Buscar información fiable en entornos saturados de contenidos.
  • Evaluar la calidad científica de fuentes digitales.
  • Aplicar ese conocimiento a la toma de decisiones clínicas o preventivas.

La pandemia de la COVID-19 evidenció de forma dramática las consecuencias de esta brecha. La incapacidad para discriminar información rigurosa de desinformación tuvo efectos directos sobre conductas de salud, adherencia a recomendaciones y confianza en las instituciones.

Precauciones universales: comunicar para todos

Si la alfabetización en salud es dinámica y depende del sistema, ¿cómo pueden las organizaciones sanitarias mejorar la comunicación? ¿Deberían evaluar a cada paciente para determinar su nivel de comprensión? La respuesta de los expertos es un rotundo no.

La estrategia más eficaz es el "enfoque de precauciones universales". En lugar de intentar identificar a los pacientes con "baja" alfabetización, las organizaciones sanitarias deben asumir que cualquier persona, independientemente de su formación, puede tener dificultades para comprender la información médica en un momento dado.

Este enfoque anima a simplificar toda la comunicación y todos los procesos para todos. Esto significa usar un lenguaje claro, verificar la comprensión de forma rutinaria y diseñar materiales que sean fáciles de entender a primera vista.

Otro dato importante: la dificultad para entender información sanitaria no afecta a todos por igual. Personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas o quienes viven en contextos socioeconómicos más vulnerables suelen enfrentarse a más barreras.

Por eso, mejorar la alfabetización en salud no solo mejora resultados individuales. También ayuda a reducir desigualdades y a hacer los sistemas sanitarios más justos y eficientes.

Del conocimiento a la acción organizacional

La evidencia científica coincide en algo esencial: no basta con pedir a las personas que “se informen mejor”. La responsabilidad es compartida. Sistemas sanitarios, profesionales, industria y comunicadores tienen un papel clave en hacer la información más clara, comprensible y útil.

Comunicar bien no significa simplificar en exceso. Significa explicar mejor porque la salud empieza cuando se entiende.

Para la industria farmacéutica y de salud, este marco de evidencia científica plantea un cambio de paradigma. La alfabetización en salud no puede abordarse como un elemento accesorio de comunicación, sino como un componente estratégico del diseño de productos, servicios y mensajes.

Integrar la alfabetización en salud implica:

  • Diseñar materiales científicos y promocionales comprensibles sin perder rigor.
  • Adaptar contenidos a distintos niveles de competencia y contextos digitales.
  • Alinear comunicación médica, marketing y educación sanitaria bajo un enfoque común.
  • Medir impacto real en comprensión, adherencia y resultados en salud.

Las organizaciones que entienden esta dimensión no solo mejoran su posicionamiento, sino que contribuyen activamente a sistemas sanitarios más eficaces, sostenibles y centrados en las personas.

Comunicar ciencia también es intervenir en salud

La evidencia es concluyente. La alfabetización en salud mejora resultados clínicos, optimiza recursos y reduce desigualdades. En un ecosistema sanitario cada vez más complejo, comunicar bien deja de ser una habilidad deseable para convertirse en una responsabilidad ética y estratégica.

La alfabetización en salud no es un déficit individual que deba corregirse en el paciente. Es el resultado de la interacción entre personas y sistemas y, como tal, debe abordarse de forma proactiva desde el sistema.

Referencias:

📌Ayre J, et al. Systematic review of health literacy champions: who, what and how? Health Promot Int. 2023;38(4):daad074.

📌Hernández Encuentra E, et al. Digital health literacy among the Spanish population: a descriptive and latent class analysis study. Eur J Public Health. 2025 ;35(4):617-623.

📌Nutbeam D, et al. Understanding and Responding to Health Literacy as a Social Determinant of Health. Annu Rev Public Health. 2021;42:159-173.

📌Parnell TA, et al. A concept analysis of health literacy. Nurs Forum. 2019;54(3):315-327.

📌Shahid R, et al. Impact of low health literacy on patients' health outcomes: a multicenter cohort study. BMC Health Serv Res. 2022;22(1):1148.

📌Smith C, et al. An update on health literacy dimensions: An umbrella review. PLoS One. 2025;20(6):e0321227.

📌Yang K, et al. Digital Health Literacy: Bibliometric Analysis. J Med Internet Res. 2022 Jul;24(7):e35816.

En MEEDIA Health creemos que una buena comunicación científica es una herramienta de salud pública. Traducir la ciencia, humanizar los mensajes y conectar con las personas no es solo comunicar mejor: es contribuir a que la salud llegue más lejos.

Si quieres que tu mensaje en salud se entienda, se recuerde y genere impacto real, estamos aquí para ayudarte.

Recibe Notificaciones por Correo

Aún no hay comentarios

Cuéntanos qué opinas